Ya os he comentado que a mi alrededor están llegando muchas nuevas "personitas", de esas que cuando les miras te llenan de orgullo, ternura y muchas cosas más.
Está pasada semana, he tenido el placer de ver por primera vez al bebé de una de mis mejores amigas, de esas que conoces cuando aun no tienes uso de razón y que aunque pasen los años puedes seguir contando con ellas como el primer día. Aprovechando el regreso de otra de nuestras amigas nos hemos juntado para conocer a nuestro nuevo "sobrinin", y es que aunque parezca mentira, no habíamos estado todas juntas con el peque, y ya teníamos muchas ganas, tanto de vernos nosotras como de conocer al nuevo integrante de la pandilla.
Para darle la bienvenida a Dante, que así se llama el protagonista de hoy, llevo varios meses preparando un regalo muy especial, de esos que están hechos a mano con mucho cariño. Y digo meses porque me ha costado mucho decidir el regalo final, y este es el resultado: